
Someter la electrónica automotriz a pruebas extremas con lámparas infrarrojas de onda corta
Seamos honestos: el ambiente dentro de un automóvil moderno es extremadamente hostil. Si instala un sensor o un módulo de control cerca del bloque del motor o de los tubos de escape, en realidad lo está colocando en un horno.
Por eso diseñamos lámparas infrarrojas de onda corta personalizadas. No estamos creando simplemente “calefactores”; sino que ayudamos a simular ese ambiente de calor extremo, para poder saber exactamente cuándo su equipo dejará de funcionar.
Olvídense del horno convencional
Si utiliza un horno convencional, está perdiendo tiempo. Esos hornos tardan mucho en calentarse.
Utilizamos lámparas infrarrojas de onda corta porque no pierden tiempo: transmiten calor instantáneamente a través de la radiación. Al ajustar la potencia y la longitud del tubo, podemos controlar exactamente la cantidad de calor necesaria.
¿Quiere elevar la temperatura de una placa de circuito impreso de 25°C a 150°C en cuestión de segundos? Podemos hacerlo. Esto genera una presión intensa sobre las uniones soldadas y los condensadores. Es la mejor forma de detectar aquellos defectos ocultos que no se podrían detectar con un aumento gradual de temperatura.
Calidad de fabricación
Utilizamos cuarzo de alta pureza para los revestimientos de las lámparas. ¿Por qué? Porque cuando las temperaturas son tan altas, los materiales baratos se deforman.
Dependiendo de lo que esté probando, también ofrecemos opciones con revestimientos especiales. Esto es importante, ya que permite que el calor penetre en el interior del componente, donde realmente es necesario.
Además, nos aseguramos de que las lámparas se adapten perfectamente a sus instalaciones. Ya sea que utilice bases R7s o SK15, estas están diseñadas para reemplazar rápidamente los componentes existentes. Sin ruidos ni problemas mecánicos, solo un ajuste perfecto.
Algunas cosas a tener en cuenta
El problema es que las lámparas de alta potencia consumen mucha corriente. Antes de conectarlas, verifique bien sus fuentes de alimentación y el grosor de sus cables. No quiere que sus cables se derritan antes de que su prototipo lo haga.
También debe prestar atención al flujo de aire. Si sus ventiladores no son suficientemente eficaces, toda la cámara de pruebas se sobrecalentará, y los datos obtenidos serán inútiles. Para evitar esto, recomendamos usar un controlador PID en bucle cerrado junto con un pirómetro óptico. Es la forma más segura de someter los componentes a pruebas sin quemarlos accidentalmente.